Consejos y desafíos de la formación en sostenibilidad

Como profesor y coordinador del máster de Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad de CMI Business School me gustaría compartir una serie de reflexiones personales en torno a la formación en esta materia en auge. Sobre todo, ahora que la Escuela de Negocios, pionera en incluir la sostenibilidad de forma transversal en todos sus programas, cumple dentro de poco 4 años. 

 

  1. ¿Qué esperar? Actitudes en la formación de RSC 

Una actitud abierta es recomendable siempre que se inicia una nueva etapa profesional, ya sea para abrir nuevos horizontes o bien para profundizar en un área ya conocida. Pero los estudios en RSC y Sostenibilidad presentan algunas particularidades que conviene reseñar. 

 

El desafío de la interdisciplinariedad 

La RSC es un campo enormemente rico y variado. También por eso la responsabilidad social corporativa y la sostenibilidad son tan fascinantes. Este tipo de estudios nos abren a cuestiones jurídicas, político-institucionales, de ciencias ambientales, órdenes éticos, y como es lógico, también propias de la administración de empresas.  

 

Apertura de miras y espíritu aventurero 

Por todo ello, conviene estar preparado para tocar temas con los que uno no está familiarizado o acostumbrado y que le resultarán más complejos. En muchas empresas, la sostenibilidad aún es pura innovación. Como futuro/a experto/a, se encontrará con resistencias al cambio en su organización. Para sortearlas, será clave tu habilidad de generar consensos y lograr acuerdos. 

 

Perseverancia y trabajo en equipo 

Cuando uno se encuentra a la vanguardia, surgirán dificultades y no hay que desalentarse. Trabajar en equipo nos ayuda enormemente a mantener la motivación y, al mismo tiempo, el necesario espíritu crítico sobre nuestras propias perspectivas. 

 

Innovación y pragmatismo  

Para que la sostenibilidad integral se haga realidad, deben colaborar instituciones públicas y privadas, en línea con el ODS n° 17. Esto nos obliga, muchas veces, a innovar tanto en los procedimientos y métodos, como en la búsqueda de soluciones disruptivas capaces de generar valor compartido. La I+D+i en sostenibilidad constituye la clave de bóveda de estos avances y, por eso, gira en torno a centros como CMI. Sin embargo, el reto es innovar desde el pragmatismo, algo que siempre exige el hecho de que el horizonte último es aplicar las soluciones a las empresas. 

 

  1. Responsabilidades como estudiante de RSC

En primer lugar, cualquier estudiante de RSC y Sostenibilidad tiene una misión. Es portador/a de un cambio de mentalidad imprescindible en la gestión moderna de equipos humanos y de los impactos empresariales. Como profesional, se convertirá en un agente de cambio y, dicho coloquialmente, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. 

Por desgracia, una clase no es una sesión de consultoría personal. Por respeto al resto de compañeros/as, las dudas deben ser lo más concretas posibles. Es excelente que sean de aplicación en la empresa para la que trabaja el estudiante, pero muchas veces hay que comprender que en RSC no hay «respuestas rápidas para problemas difíciles». Por otro lado, el proyecto final de máster es probablemente el lugar más adecuado para perfilar cuestiones más específicas de la realidad de tu propia empresa o proyecto emprendedor. 

 

Regularidad en el estudio 

lntentar llevar al día el material. Así podrá plantear preguntas pertinentes y los más provechosas posibles, tanto para sí como para el resto de estudiantes. Además, la RSC es un campo en constante evolución y aún vivo, de ahí la importancia de estar al día y consultar, por ejemplo, medios de comunicación generalistas, o especializados. Entre los recursos más importantes disponibles en línea se encuentran los blogs de Forética, el propio de CMI Business School o el centro de documentación de la plataforma de Negocio Responsable 

 

Honestidad y buena fe 

Este último consejo tiene un carácter más general. Consiste en esforzarse y en aprovechar, cada vez que el/la docente pregunta por dudas, en compartir cualquier cuestión. No hay preguntas estúpidas o de menos valor. En algunas ocasiones, preguntas aparentemente simples ayudan a que el profesor se percate de no haber explicado algún detalle lo suficiente, o aproveche para profundizar en un tema relacionado y de interés. Por otro lado, la buena fe implica alertar al profesor/a cuanto antes de dificultades particulares o descontentos puntuales, para así poderlos remediar cuando aún estamos a tiempo. 

 

Tolerancia al desacuerdo técnico 

Estamos hablando de una formación de posgrado avanzada. Es posible que un experto/a, en un momento dado, no esté de acuerdo con otro experto/a que participe en el programa, o den puntos de vista diferentes. No estamos hablando de opiniones personales o ideológicas, sino de expertos/as muy diversos que pueden tener puntos de vista diferentes. Esto también es una valiosa oportunidad para formarse su propio criterio.  

 

      3. Conclusión 

Dedicarse a la RSC desde dentro de su propia empresa es asumir, en gran medida, el papel de intraemprendedor/a. Si se decide a hacerlo desde la consultoría, habrá que vencer resistencias al cambio e inercias interdepartamentales que nos frenan. En los equipos interdisciplinares e innovadores está el movimiento del desarrollo sostenible para, como decía el Nobel Stiglitz, “make globalisation work”.  

 

 

Por el Dr. Alberto Jiménez-Piernas García, Doctor en Derecho Europeo por la Universidad de Bolonia, Italia y Doctor por la Universidad de Alcalá, Madrid en el programa América Latina y la Unión Europea en el Contexto Internacional.  Coordinador Académico del Máster en RSC y Sostenibilidad de CMI.