El Aprendizaje y la Gestión del Personal - CMI Business School
 

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En la actualidad, las organizaciones se desarrollan en entornos y escenarios políticos, económicos y sociales altamente volátiles, inciertos, complejos y ambiguos, a los cuales es necesario adaptarse continuamente (entornos “VUCA”, del inglés, Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity).

Al mismo tiempo, el mercado laboral se ha vuelto cada vez más exigente y competitivo y ante ello las personas debemos ser cada vez más competentes. Ser competente se traduce en desarrollar un conjunto de comportamientos observables que se relacionan con un desempeño bueno o excelente en un trabajo concreto y en una organización concreta. Estos comportamientos son las llamadas competencias. Pero las organizaciones necesitan realizar modificaciones en sus estructuras organizacionales, tecnologías, y en las formas de gestionar el personal para adaptarse a esos entornos y esta adaptación, sin duda, implica aprendizaje.

 

Las organizaciones que aprenden

Para Peter Senge, autor del libro “La quinta disciplina” (1990), las organizaciones que aprenden son aquellas donde las personas que la conforman “desarrollan permanentemente su capacidad para crear los resultados deseados, se cultivan, y socializan nuevos patrones de pensamiento, se libera la aspiración colectiva y la gente aprende continuamente a aprender en conjunto y a gestionar su conocimiento”. Por lo tanto, las organizaciones que aprenden lo hacen a través de personas que aprenden, entendiendo que las personas no son recursos, sino que son la organización.

Esta última idea implica a su vez un cambio más radical en la forma de gestionar el capital humano. Algunas empresas por fortuna han iniciado esa transformación maximizando la creación de valor de los profesionales mediante el desarrollo de su talento, la gestión de sus expectativas y el máximo aprovechamiento de sus capacidades.

Se trata de concebir un nuevo modelo de gestión humana basada en las personas como activos potenciales y diferenciales del éxito de las organizaciones. Por lo tanto, el nuevo modelo de gestión humana debe concebir a las personas de manera integral implementando políticas que gestionen el talento, involucrando y comprometiendo, respetando la dignidad y la igualdad. Al mismo tiempo, políticas que fomenten la participación y el liderazgo responsable, que promuevan el bienestar psicológico de las personas y, sobre todo, que potencien el aprendizaje individual y organizacional.

 

El aporte de la psicología y la psicopedagogía al aprendizaje y a la gestión del personal.

En este sentido, psicólogos laborales y psicopedagogos pueden aportar mucho a las organizaciones, como agentes promotores y protectores de salud.

Desde la escucha y la comunicación efectiva, a la elaboración de planes y acciones que promuevan el bienestar general de las personas, a determinar cómo aprenden los trabajadores de una compañía en la actualidad y cómo queremos que lo hagan a futuro, cómo les llega la información y el conocimiento para poder hacer mejor su trabajo y cuál es su nivel de competencia, a cómo identificar sus dificultades ante el aprendizaje de un nuevo rol o tarea a desempeñar.

Natalia Di Piazza Umbides

Educational Psicopedagogist. Alumna de Máster en Gestión Humana y Desarrollo Organizacional.

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